El tedio de comprar polos

Llega un momento en que mis polos envejecen, se decoloran o se empiezan a hacer huecos. Entonces me veo en la tediosa tarea de comprar nuevos.

¿Por qué comprar polos se me hace tan difícil?

Lo primero que se me viene a la mente es que vestir un polo es como decir algo constantemente. Y esto no lo digo porque me importe el qué dirán. Si no porque la idea de decir algo en lo que no creo me perturba. También la idea de ir por ahí diciendo algo que no sea medianamente verdadero.

No juzgo a la gente que usa polos y no le importa qué es lo que dicen o qué imagen tiene estampada. Pero en mi caso es algo muy serio. Y la verdad quizá no debería ser algo tan serio pero me divierte la situación de alguna manera.

¿Por qué cuando encuentro un polo que me gusta no me compro una docena?

Si el problema es con el mensaje y la vida útil de la prenda parecería una solución lógica comprar muchos iguales, ¡pero no! pues resulta que soy una persona en constante cambio así que probablemente en un tiempo el mensaje ya no vaya acorde con el mensajero.

Y por último otro factor es que soy muy flojo para salir a comprar ropa. Por un lado estoy a gusto en mi casa y por otro no es algo que me divierta.

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