Dejando malos hábitos

Hace muchos años en un pueblo muy cercano vivía un pequeño simio. Este simio fumaba desde muy pequeño y llegó un punto en que fumaba dos cajetillas de cigarros diarios. Un día decidió dejar de fumar. Pasaron un par de días y recayó, volvió a fumar. Pero no dejó que eso lo amilane, volvió a intentar. ¿Y qué creen? Pues volvió a fallar.

El simio quiere dejar de fumar, entonces lo intenta pero falla a los pocos días. Su «amigo» reacciona diciendo «¡ja ja!¡Ya ves que no ibas a poder!».

Este tipo de reacción es estúpida porque dejar un mal hábito no se trata de no fallar si no de aprender a darte cuenta cuando estas por fallar y también aprender a no desmoralizarte por tu falla y a volver a intentarlo lo más rápido y eficientemente posible. El punto con dejar malos hábitos no es ser perfecto, es desarrollar las siguientes habilidades:

Ver cuando la falla se aproxima e identificar los factores que la detonan. Puede ser algún estado de humor en específico, un recuerdo, un lugar o incluso alguna parte de la rutina.

Aprender de tus fallas para luego no caer en el mismo error. Es decir preparar una salida a estas fallas. Por ejemplo si es un recuerdo tener ya el recuerdo identificado hará más fácil pensar «este es el recuerdo que me lleva a volver a fumar por tanto tengo que poner especial cuidado en no recaer».

No desmoralizarte. (Se qué es difícil especialmente cuando vienen simios a burlarse.) Para eso tener en cuenta, como dije, que lo importante no es no fallar si no construir los mecanismos para que al volverlo a intentar puedas conseguir el éxito.

Volver a intentarlo inmediatamente. Volver cada vez más eficientemente y en el menor tiempo posible. Es decir sin tomarse un periodo de indulgencia, clásico «bueno ya me fumé uno, bien puedo fumarme una cajetilla antes de volver a intentar» o «bueno ya me comí un helado, me comeré un litro antes de volver a internar».

Y claro no dejarse influenciar por otros negativamente. Porque siempre hay:

El que te conoce

«Bueno te recuerdo que eres un perdedor y que vas a fallar.» Y esto puede ser desde que te lo digan explícitamente hasta un simple gesto.

El que pisotea al caído

Normalmente es el mismo que en el ejemplo anterior, pero una vez que fallas viene a decirte «te lo dije», «lo sabía», «ya ves» o similares.

El capitán retrospección

El que te dice «bueno debiste haber hecho esto y aquello» usualmente alguien que ni siquiera ha podido dejar el mismo mal habito que tú.

Sé que no hay receta mágica para dejar un mal hábito como dejar de fumar, comer en exceso o comer comida chatarra. Pero creo que ayuda tener en cuenta los puntos mencionados. Si no ayudan del todo al menos reducirán la dificultad la próxima vez que lo intentes.

Por si alguien se pregunta, el pequeño simio dejó de fumar y lleva 19 años sin tocar un cigarrillo.